
Organismo · Mamíferos placentarios
Diplobune secundaria
Contexto de la fuente (no duración de la especie) · ≈ 56–33,9 Ma
Reconstrucción inferida
Diplobune secundaria
Resumen
Diplobune secundaria es un mamífero del final del Eoceno con una cabeza larga y maciza. Un cráneo adulto hallado en la actual Francia se convirtió en un material importante para conocer su cara. Los dientes y el hocico permiten explorar una vida en la que comía plantas.[1]
Cargando ilustración…
Datos clave
Cabe preguntarse qué lengua había dentro de su largo hocico. Los investigadores, basándose en la forma de los huesos del hocico, infirieron una lengua larga y delgada. Es una hipótesis interesante que la compara con la lengua de la jirafa, que arranca hojas de ramas espinosas.[1]
Época y lugar
Es un animal de los últimos momentos del Eoceno, de hace aproximadamente 34 millones de años. El cráneo importante procede de Saint-Capraise-d'Eymet, en la Dordoña, en la actual Francia. Es una localidad fosilífera MP20 vinculada a una cantera de caliza lacustre.[1]
El intervalo temporal describe el contexto de la fuente, no toda la duración de esta especie.
Tamaño, forma y esqueleto
Sus rasgos son un cráneo largo y pesado y un hocico anterior redondeado. Los molares bajos y robustos se estudiaron como una forma para manejar plantas duras. La reconstrucción corporal estimada por los investigadores propone una longitud de unos 2 m y una altura en la cruz de unos 1.2 m.[1]
Cargando ilustración…
Hábitat y reproducción
Los autores lo interpretaron como un herbívoro que arrancaba y masticaba plantas duras como hojas y ramitas. Los molares bajos y robustos y el hocico alargado se relacionan con ese modo de vida. A partir de la forma del cráneo también se propuso la posibilidad de que usara una lengua larga.[1]
Hallazgo fósil
En 2000, Leroux descubrió en Saint-Capraise-d'Eymet un cráneo adulto bien conservado. Los investigadores explicaron una reconstrucción de la cabeza en la que completaron los dientes que faltaban y la mandíbula, y añadieron sucesivamente músculos y cartílagos, ojos y piel. Es un caso que recoge el proceso de inferir una cara viva a partir de huesos.[1]
Referencias
Preguntas de investigación
Cabe preguntarse para manejar qué alimento se usaba el largo hocico. Se comparan a la vez la forma de los dientes, los huesos del hocico y los lugares de inserción de los músculos. Puede examinarse el razonamiento que, a partir de huesos duros, va conociendo partes blandas como la lengua y los labios.[1]
Observación
Desde el contorno de la cabeza alargada, desplace la mirada al hocico anterior y a los molares posteriores. Si mira a la vez la forma de la cabeza y los dientes que masticaban plantas, la vida de este animal se sentirá más cercana.[1]
Organismos relacionados
Cuerpos distintos dentro de los mamíferos
Veamos juntos el cuerpo de Diplobune secundaria y de Uintatherium y el entorno en que vivieron. Diplobune secundaria: Diplobune secundaria es un mamífero del final del Eoceno con una cabeza larga y maciza. Un cráneo adulto hallado en la actual Francia se convirtió en un material importante para conocer su cara. Uintatherium: Uintatherium anceps es un mamífero conocido por las protuberancias de la cabeza y sus largos caninos. Se presenta un ejemplar de Colorado del Eoceno medio.