
Organismo · Aves y avialanos
Inkayacu paracasensis
Contexto de la fuente (no duración de la especie) · ≈ 56–33,9 Ma
Reconstrucción inferida
Inkayacu paracasensis
Resumen
Inkayacu paracasensis es un gran pingüino del Eoceno que dejó huellas de plumas y escamas. En fósiles de la costa del actual Perú se estudiaron no solo el esqueleto, sino también las estructuras que cubrían el cuerpo. Es un hallazgo que llevó a preguntarse desde cuándo los pingüinos tienen su aspecto blanco y negro.[1][2]
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Datos clave
Los investigadores compararon las pequeñas estructuras pigmentarias de las plumas. Como resultado, propusieron la posibilidad de que tuviera plumas grises y pardo rojizas. Es un estudio que amplió la historia de los pingüinos fósiles de la forma de los huesos al color de las plumas.[1][2]
Época y lugar
Es un pingüino del Eoceno tardío, de hace alrededor de 36 millones de años. El fósil se descubrió en la zona de Paracas, en el actual Perú. También en mares de baja latitud, lejos de la Antártida, vivían grandes pingüinos.[2]
El intervalo temporal describe el contexto de la fuente, no toda la duración de esta especie.
Tamaño, forma y esqueleto
Tenía un pico muy largo y alas en forma de aleta. Los investigadores estimaron en unos 1.5 m la longitud de su cuerpo en postura de natación. En MUSM1444 se conservan no solo huesos de la cabeza, las alas y las patas, sino también huellas de plumas y de las escamas de los pies.[1][2]
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Hábitat y reproducción
Las alas de los pingüinos sirven para mover el cuerpo bajo el agua. Las plumas de las alas y del cuerpo de Inkayacu se compararon con las de los pingüinos actuales. Muestra la posibilidad de que la forma general de las plumas y la microestructura que contiene los pigmentos evolucionaran a ritmos distintos.[1][2]
Hallazgo fósil
El peruano Ali Altamirano descubrió el fósil en Paracas. El equipo de investigación reconoció tejidos blandos parecidos a escamas en los pies y examinó también las huellas de plumas. La publicación de 2010 es un caso en el que pequeñas huellas ajenas a los huesos fueron el centro del hallazgo.[2]
Referencias
- Fossil Evidence for Evolution of the Shape and Color of Penguin Feathers
- University of Texas2010 — Plumas y colores de un pingüino fósil de Perú
- Slack et al. (2006), “Early Penguin Fossils, Plus Mitochondrial Genomes, Calibrate Avian Evolution,” Molecular Biology and Evolution 23(6):1144–1155.
- Clarke et al.2010 — Evolución de la forma y el color de las plumas de pingüinos
- Acosta Hospitaleche & Reguero2010 — Un esqueleto articulado de Palaeeudyptes gunnari
- Clarke et al.2010 — Evolución de la forma y el color de las plumas de pingüinos
Preguntas de investigación
Cabe preguntarse cuándo cambiaron las plumas de los pingüinos hasta ser como las de hoy. Se comparan por separado los raquis, la disposición de las plumas y las estructuras pigmentarias del fósil. Mirando a la vez la forma externa y la microestructura, aparece una historia evolutiva que no se veía con un solo rasgo.[1][2]
Observación
Desplace la mirada del pico alargado a las alas aplanadas y a las plumas del cuerpo. Conviene recordar también que el esqueleto y las plumas que cubrían el cuerpo dejaron historias distintas.[1]
Organismos relacionados
Parientes de los primeros pingüinos de épocas distintas
Compare a Waimanu, del Paleoceno de Nueva Zelanda, con Inkayacu, del Eoceno de Perú. Materiales distintos, como los huesos de las patas y las plumas, muestran escenas diferentes de la larga evolución de los pingüinos.
Los diversos aspectos de los pingüinos del Eoceno
Palaeeudyptes, de la Antártida, muestra huesos corporales articulados, e Inkayacu, de Perú, fósiles de plumas. Al observar en paralelo pingüinos del Eoceno de regiones distintas, puede seguirse la historia evolutiva que conecta el esqueleto y las plumas.