
Organismo · Sarcopterigios y tetrápodos
Ventastega curonica
Contexto de la fuente (no duración de la especie) · ≈ 420–359 Ma
Reconstrucción inferida
Ventastega curonica
Resumen
Ventastega curonica muestra los cambios corporales que conducen de los peces a los primeros tetrápodos. Su aspecto se va conociendo a través de la cabeza, el hombro y parte de la pelvis. Es un fósil importante para comparar a los parientes con aletas y a los parientes con manos y pies.[1][2]
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Datos clave
Los cambios que se ven en la cabeza y los que se ven en el cuerpo no siempre se producen a la vez. La cabeza y el hombro de Ventastega se comparan con rasgos de parientes distintos. Invita a leer a la vez la historia evolutiva que transmiten varias partes de un mismo cuerpo.[1]
Época y lugar
Es un animal del Devónico tardío, de hace alrededor de 365 millones de años. Los fósiles proceden de la actual Letonia. Los antiguos estratos de esta zona muestran la época en que el cuerpo de los primeros tetrápodos se diversificaba.[1][3]
El intervalo temporal describe el contexto de la fuente, no toda la duración de esta especie.
Tamaño, forma y esqueleto
Se conocen un cráneo casi completo, el neurocráneo, huesos del hombro y parte de la pelvis. También se estudió cómo se unen entre sí varios huesos del hombro. Comparando las partes halladas con Acanthostega puede pensarse en la relación del cuerpo entero.[1][2]
Se reconstruye que Ventastega medía unos 1.1 m del hocico al extremo de la cola. Es una estimación recopilada por un estudio de 2015 sobre el tamaño de los vertebrados, que permite hacerse una idea del tamaño corporal en la transición de los peces a los tetrápodos.[4]
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Hábitat y reproducción
Cabe preguntarse cómo se conectaban las extremidades de los primeros tetrápodos con la vida acuática. El hombro y la pelvis de Ventastega muestran estructuras que unen el cuerpo con las extremidades. Comparando a la vez parientes de aspecto de pez y otros tetrápodos primitivos se explora el cambio en las formas de desplazarse.[1][2]
Hallazgo fósil
En 2008, el equipo de Ahlberg dio a conocer en detalle nuevos restos de la cabeza, el hombro y la pelvis. Comparando varios ejemplares se llegó a conocer más partes del cuerpo que antes. Los fósiles de Letonia añadieron una nueva escena al estudio de la evolución de los primeros tetrápodos.[1][3]
Referencias
Preguntas de investigación
Cabe preguntarse en qué orden se produjeron los cambios de la cabeza y los de las extremidades. Se estudia ese orden comparando Ventastega con Panderichthys y Acanthostega, entre otros. Cuantas más partes del cuerpo conocidas se suman una a una, más aparecen ramas diversas en lugar de una simple escalera.[1][2]
Observación
Desplace la mirada de la cabeza al hombro y la pelvis. Si lo compara con el cuerpo de parientes de la misma época, le será más fácil pensar cómo fue cambiando un cuerpo que se usaba en el agua.[1][2]
Organismos relacionados
Observamos juntos el cuerpo de los primeros tetrápodos
Comparando el hombro y la pelvis de Ventastega y Acanthostega puede explorarse cómo cambiaba el cuerpo de los primeros tetrápodos. Los investigadores que estudiaron Ventastega también examinaron las relaciones corporales comparándola con Acanthostega.